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Identificación del Animismo y la Mediumnidad: Criterios Evaluativos - EEM

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Enviado por javier el Dom, 18/11/2018 - 19:29
Author: 
SEA
Date: 
Martes, 18 Septiembre, 2018 - 19:00
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IDENTIFICACIÓN DE
LOS FENÓMENOS ANÍMICOS Y MEDIÚMNICOS:
CRITERIOS EVALUATIVOS.

Una de las mayores dificultades que encuentra el médium para realizar su tarea – sobre todo si es principiante – es respecto al origen de las comunicaciones. He aquí por qué, a pesar de estar informados sobre la existencia de dos fenómenos psíquicos distintos, los anímicos y los mediúmnicos, surgen naturalmente, algunas preguntas. ¿Le es posible al espírita evaluar si el fenómeno es de origen mediúmnico o anímico? Bajo la evocación de ciertas imágenes, el pensamiento del médium ¿no estaría sujeto a determinadas asociaciones, interfiriendo automáticamente en el intercambio entre los hombres de la Tierra y los habitantes del Más Allá? (8) En los fenómenos espíritas o de sonambulismo, ¿cuál es el límite donde cesa la acción propia del alma y comienza la de los Espíritus? (2)

En relación a esas dificultades, Allan Kardec hace la siguiente observación:

A veces es muy difícil distinguir, en un dado efecto, lo que proviene directamente del alma del médium de lo que emana de una causa extraña (Espíritu desencarnado), porque con frecuencia las dos acciones se confunden y se dan por válidas. Es así que en las curas por imposición de las manos, el Espíritu del médium puede actuar por sí sólo, o con la asistencia de otro Espíritu; que la inspiración poética o artística puede tener doble origen. Pero, por el hecho de hacerse difícil una distinción como esa no quiere decir que sea imposible. No es raro, la dualidad es evidente y, en todos los casos, casi siempre resalta de una atenta observación. (2)

Hechas esas consideraciones, somos llevados a admitir que las respuestas a las indagaciones hechas más arriba, tienen necesariamente que pasar por el estudio del pensamiento, de la mente y de las sintonías mentales.

Según el Espíritu Emmanuel, el pensamiento es fuerza creativa, a exteriorizarse de la criatura que lo genera, por intermedio de ondas sutiles, en circuitos de acción y reacción en el tiempo, siendo tan mensurable como el fotón que, arrojado por el punto luminiscente que lo produce, recorre el espacio con una velocidad determinada, sustentando el fausto fulgurante de la Creación.

La mente humana es un espejo de luz, emitiendo rayos y asimilándolos (…). (11)

Así, en materia de mediumnidad, no nos olvidemos del pensamiento.

Caminamos al influjo de nuestras propias creaciones, sea donde sea.

La gravitación en el campo mental es tan incisiva, como en la esfera de la experiencia física. De ese modo, sirviendo al progreso moral, se mueve el alma en la gloria del bien. Encerrándose en el egoísmo, se arrastra en desequilibrio, bajo las tinieblas del mal. (…)

Es indispensable juzgar en cuanto a la dirección de los propios pasos, para evitar la densa niebla de la perturbación y el dolor del arrepentimiento. (…) (6)

Imaginar es crear.

Toda creación tiene vida y movimiento, aunque ligeros, imponiendo responsabilidad a la conciencia que la manifiesta. Y como la vida y el movimiento se vinculan a los principios de permuta, es indispensable analizar lo que damos, con fin de juzgar en cuanto a aquello que debemos recibir. (7)

En otras palabras, es fundamental que aprendamos a conocernos, con el fin de saber distinguir las ideas o pensamientos que nos son propios, de aquellos que pertenecen a otros.

Para que se pueda distinguir si es el Espíritu del médium u otro el que se comunica, es necesario observar la naturaleza de las comunicaciones, a través de las circunstancias y del lenguaje. (5) Todo eso demanda tiempo y aprendizaje.

(…) Figurémonos al médium como siendo un puente para unir dos esferas, entre las cuales se estableció aparente solución de continuidad, en virtud de la diferencia de la materia del campo vibratorio. Para ser instrumento relativamente exacto, le es indispensable haber aprendido a ceder, y no todos los artífices de la oficina  mediúmnica realizan, en breve trecho, tal adquisición, que reclama devoción a la felicidad del prójimo, elevada comprensión del bien colectivo, avanzado espíritu de concurso fraterno y de serena superioridad en las dificultades con la opinión ajena. (…) (9)

En la mediumnidad común (…) el colaborador servirá con la materia mental que le es propia, sufriendo las impresiones naturales delante de la investigación terrestre. (10)

El médium, sobre todo el principiante, no dispone de recursos precisos para determinar el límite de su propia acción y el que se origina en la actuación de los desencarnados. (2)

Lo importante es que la persona busque siempre la práctica del bien, en beneficio del prójimo, por medio de su reforma moral y del estudio constante, de manera a tornarse instrumento de la paz y del progreso. Con el tiempo irá aprendiendo a distinguir lo que es de los Espíritus de aquello que le es propio.

La mente sintonizada con el bien no debe preocuparse con los hechos anímicos, una vez que estos estarán siempre mezclados con los fenómenos mediúmnicos, por el hecho de que el comunicante espiritual se vale de los elementos biológicos, psicológicos y culturales del médium, para elaborar y exteriorizar su mensaje. (5)

Es por eso que, a pesar de manifestarse diversos Espíritus por el mismo médium, las comunicaciones recibidas traen siempre el sello personal de él, en cuanto a la forma y al estilo. (3)

Según el esclarecimiento prestado por los Espíritus Erasto y Timoteo, sea cual sea la diversidad de los Espíritus que se comunican con el médium, los dictados que éste obtiene, aunque procediendo de Espíritus diferentes, traen en cuanto a la forma y al colorido, el sello que le es personal. En efecto, si bien el pensamiento le es del todo extraño; si bien el asunto esté fuera del ámbito en que él habitualmente se mueve; si bien lo que nosotros queremos decir no provenga de él, no por eso deja el médium de ejercer influencia, en lo tocante a la forma, por las cualidades y propiedades inherentes a su individualidad. (1)

Además de eso, la fenomenología anímica, en cuanto a sus percepciones-sensaciones en la zona consciente, puede desembocar en una condición de bienestar, equilibrio y paz (…), o a la inversa, como sensaciones pesadas, ensombrecidas, negativas y enfermizas; todo depende de la fuente interna del Espíritu que se expandió y reflejó en la zona consciente. (…) Conforme sea la fuente de origen, de puntos de apoyo defectuoso o ya construido, tendríamos las diversas tonalidades de manifestaciones. (4)

Así, para que el médium esté seguro en cuanto a la naturaleza de las comunicaciones, es decir, si son mediúmnicas o anímicas, es imprescindible que él aprenda a conocerse; que estudie con ahínco no sólo los asuntos pertinentes a la mediumnidad, sino los otros puntos básicos de la Doctrina Espírita; que no se descuide de la reforma interior, poniendo en práctica las enseñanzas del Evangelio, y que tenga perseverancia en su trabajo.

*   *   *

FUENTES DE CONSULTAS

1. KARDEC, Allan. El Papel de los Médiums en las Comunicaciones Espíritas. El Libro de los Médiums. Trad. De Guillón Ribeiro. 62, ed. Río de Janeiro; FEB, 1996. Ítem 225, p. 280.

2. ______ Controversias sobre la Idea de la Existencia de Seres Intermediarios entre el Hombre y Dios. Obras Póstumas. Trad. De Guillón Ribeiro. 22. ed. Río de Janeiro: FEB, 1987, p. 92.

3. FEES. Animismo y Mistificación. Curso de Educación Mediúmnica. 1º año. 4. ed. San Pablo: FEES. Humberto de Campos, 1995, p. 107.

4. SANTOS, Jorge Andrés. Fuerzas Anímicas y Mediúmnicas. Lastre Espiritual en los  Hechos Científicos. Petrópolis, RJ: Espiritualista F.V. Lorenz, p. 127.

5. TEIXEIRA, José Raúl. Mediumnidad y Animismo. Corriente de Luz. Por el Espíritu Camilo. Niteroi-RJ: FRATER, 1991, p. 100.

6. XAVIER, Francisco Cándido. Pensamiento y Mediumnidad. En los Dominios de la Mediumnidad. Por el Espíritu André Luiz. 24. ed. Río de Janeiro: FEB, 1997, p. 119.

7. ______ P. 129.

8. ______ Mediumnidad. En el Mundo Mayor. Por el Espíritu André Luiz. 20. ed. Río de Janeiro: FEB, 1995, p. 123.

9. ______ P. 126.

10. ______ P. 127.

11. ______ Educación. Pensamiento y Vida. Por el Espíritu Emmanuel. 18. ed. Río de Janeiro: FEB, 1988, p. 28-29.

FEDERACIÓN ESPÍRITA BRASILEÑA

ESTUDIO Y EDUCACIÓN DE LA MEDIUMNIDAD
PROGRAMA I Módulo Nº. 2
1ª Parte: Fundamentación Espírita:

Introducción al Estudio de la Mediumnidad.

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