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La Oración y su Acción I - EEM

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Enviado por javier el Dom, 07/10/2018 - 12:41
Niña en medio de campo de cereal mirando al cieo

 

 

¿QUÉ ES ORACION?

La oración es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en Él; es aproximarse a Él; es ponerse en comunicación con ÉL. Hay tres cosas que podemos hacer por medio de la oración: alabar, pedir y dar gracias." data-share-imageurl="">

Author: 
Grupo de Estudio y Educación de la Mediumnidad
Date: 
Martes, 24 Julio, 2018 - 19:00
Body: 

Niña en medio de campo de cereal mirando al cieo

 

 

¿QUÉ ES ORACION?

La oración es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en Él; es aproximarse a Él; es ponerse en comunicación con ÉL. Hay tres cosas que podemos hacer por medio de la oración: alabar, pedir y dar gracias. (5)

Se puede decir, también, que la oración es una invocación, mediante la cual el hombre entra, por el pensamiento, en comunicación con el ser a quien se dirige. Puede tener por objeto un pedido, un agradecimiento, o una glorificación. (2)

Orar no es solo suplicar, alabar, reclamar, o requerir; es sobre todo sintonizar pensamientos y emoción, construir fecundas conjugaciones mentales, establecer circuitos de poderosas energías constructivas. (16)

¿CUAL ES LA MANERA CORRECTA DE ORAR, SEGUN EL ENTENDIMIENTO ESPIRITA?

La verdadera oración no debe ser recitada, sino sentida. No debe ser un cómodo proceso de movimiento de labios, revestido, muchas veces, por bellas palabras, sino una expresión de sentimiento vivo, real, con el fin de que realicemos una legitima comunión con la Espiritualidad Mayor. (15)

La oración no es otra cosa sino una conversación que entablamos con Dios, Nuestro Padre; con Jesús, Nuestro Maestro y Señor, con nuestros amigos espirituales.

Es diálogo silencioso, humilde, contrito, revestido de unción y fervor, en que el hijo, pequeñito e imperfecto, habla con el Padre, Poderoso y Bueno, Perfección de las Perfecciones.

Cuando el espirita ora, sabe, por anticipado, que su oración no hace modificaciones en la Ley, que es inmutable; nos altera, con todo, el mundo íntimo, que se fortifica, valerosamente, de modo a enfrentarnos con gallardía a las pruebas, que se atenúan al influjo de la comunión con el Mundo Espiritual Superior. (14)

Jesús definió, claramente, la manera correcta de orar, que puede ser entendida como las cualidades que la oración debe tener. Él nos recomienda que, cuando oremos, no nos debemos poner en evidencia, sino orar en secreto. Que no es por la multiplicidad de las palabras que seremos atendidos, sino por la sinceridad de ellas. Nos recomienda, también, perdonar cualquier cosa que tengamos contra nuestro prójimo, antes de orar, en vista de que la oración agradable a Dios parte de un corazón purificado por el sentimiento de caridad. (1)

Esclarece, por fin, que la oración debe ser revestida de humildad, procurando ver cada uno sus propios errores y no los del prójimo. (1)

Cuando JESÚS nos recomienda orar secretamente (entrar en vuestro cuarto y, cerrada la puerta, orar a vuestro Padre en secreto, en las palabras de Mateo), no está estableciendo una posición o postura especial, física o mística, para entrar en comunión con Dios. Al final, no podemos olvidar que existe una multitud de personas en el planeta que no posee ni un modesto cuarto para recogerse. Lo que JESÚS pretende es que busquemos el recogimiento, para que a solas, dialoguemos con Dios. (17)

En el aislamiento, la oración fluye con mayor madurez, sin interferencias, sin preocupaciones con fórmulas y formas, favoreciendo la comunión legitima con la Espiritualidad (. . .)

En esos instantes, orienta Jesús, no nos preocupemos en hablar mucho, como si las respuestas estuviesen condicionadas a la prolijidad, o como si fuésemos hábiles abogados empeñados en convencer al Cielo para ayudarnos. (17)

Lo esencial no es orar mucho, sino orar bien. (6) Las oraciones muy largas, además de cansadoras, pueden revelar una forma de ostentación, que es siempre contraria a la humildad.

Otra cualidad de la oracion es ser inteligible:

Aquél que orar sin comprender lo que dice, se habitúa a dar más valor a las palabras que a los pensamientos; para él las palabras es que son eficaces, aunque el corazón no participe. (7)

A ese respecto el apóstol Pablo nos habla con lucidez: si yo, pues, no entendiere lo que significan las palabras, seré un bárbaro para aquél a quien hablo, y aquél que me habla será bárbaro para mi del mismo modo (...) (8)

La oración inteligible habla a nuestro Espíritu. Para esto no basta que sea dicha en lengua comprensible por el que ora; hay oraciones en lengua vulgar que no dicen mucho más al pensamiento de lo que si fuesen en lengua extraña, y que, por eso mismo, no van al corazón; las raras ideas que encierran son, a veces, abrigadas por la superabundancia de palabras y por el misticismo del lenguaje. (8)

La principal cualidad de la oración es ser clara, simple y concisa, sin fraseología inútil, ni lujo ole epítetos, que no pasan de ser vestimentas de lentejuelas; cada palabra debe tener su alcance, despertar un pensamiento, mover una fibra; en una palabra, debe hacer reflexionar; solo con esta condición la oración puede alcanzar su objetivo, de lo contrario no pasa de ser ruido. (8)

La oración debe ser también espontanea, nacida del corazón: La oración es siempre agradable a Dios, cuando es dicha con el corazón, pues, para Él, la intención es todo. Así, le es preferible la oración de lo íntimo a la oración leída, por muy bella que sea, si fuera leída con los labios más que con el corazón. Le agrada la oración, cuando es dicha con fe, con fervor y sinceridad. (5)

3. TIPOS DE ORACIÓN

El más perfecto modelo de concisión, en el caso de la oración es, sin duda, la Oración Dominical (Padre Nuestro), verdadera obra prima de sublimidad en la simplicidad; bajo la más reducida forma, ella resume todos los deberes del hombre para con Dios, para consigo mismo y para con el prójimo. (8)

El Padre Nuestro debe ser visto no solo como una oración, sino también como un símbolo que debe destacar por encima de cualquier otra oración, sea porque procede del propio JESÚS (Mateo: 6:9-13), sea porque puede suplir a todas, conforme sean los pensamientos que se le conjuguen. (4)

El Padre Nuestro encierra un pedido de las cosas necesarias a la vida y el principio de la caridad. Quien lo diga, en relación a alguien, pide para este lo que pediría para sí. (4)

Todas las oraciones pueden ser definidas como siendo una llamada de nuestra alma en unión instantánea hecha con el Mundo Espiritual, según los principios de afinidad establecidos en el intercambio mental. (13)

Siendo la oración una llamada, evidentemente somos llevados, de acuerdo con las instrucciones de los Bienhechores Espirituales, a clasificarlas de varios modos.

En primer lugar, tenemos la oración vertical, es decir, aquella que, expresando aspiraciones realmente elevadas, se proyectan en dirección de lo Más Alto, y está dentro de los mencionados principios de afinidad recogidos por los Misioneros de las Esferas Superiores.

En segundo lugar, tenemos la oración horizontal, traduciendo deseos vulgares (...). encontrará resonancia entre aquellos Espíritus aún ligados a los problemas terrestres. (14)

Por fin, tenemos la descendente. A esa no daremos la denominación de oración, sustituyéndola por invocación (...). En la invocación la llamada recibirá la respuesta de entidades de bajo tenor vibratorio. Son los petitorios inadecuados, expresando desespero, rencor, propósitos de venganza, ambiciones etc. La oración es vertical, horizontal o descendente, en relación al potencial mental de cada persona que ora, o de los sentimientos que ella expresa. (13)

La oración, cualquiera que ella sea, es acción provocando la reacción que le corresponde. Conforme sea su naturaleza, parará en la región que fue emitida o se elevará, más o menos, recibiendo la respuesta inmediata o remota, según las finalidades a que se destina. Deseos banales encuentran realización próxima en la propia esfera en que surgen. Impulsos de expresión algo más noble son amparados por las almas que se ennoblecieron. Ideales y peticiones de significación profunda en la inmortalidad remontan a las alturas. (21)

Cada oración, tanta cuanta cada emisión de fuerza, se caracteriza por determinado potencial de frecuencia y todos estamos cercados por inteligencias capaces de sintonizar con nuestra llamada, a la manera de estaciones receptoras. (21)

4. LA IMPORTANCIA DE LA ORACION EN UNA REUNION MEDIUMNICA

a) Preparación para la reunión mediúmnica

Por la oración, el hombre atrae el concurso de los buenos Espíritus, que vienen a sustentarlo en las buenas resoluciones e inspirarle buenos pensamientos. Así adquiere él la fuerza necesaria para vencer las dificultades y entrar en el buen camino, si de este se hubiera apartado. (3)

Por tanto, en el día de la reunión mediúmnica, por lo menos durante algunos minutos, horas antes de los trabajos, sea cual fuere la posición que ocupe en el conjunto, dedíquese el compañero de servicio a la oración y a la meditación en su propio hogar. Conecte el pensamiento con lo Alto. Retírese, en Espíritu, de las vulgaridades del día a día, y ore, buscando la inspiración de la Vida Mayor. Reflexione que, en breve tiempo, estará en contacto, aunque ligero, con los hermanos domiciliados en el Mundo Espiritual (...) y anticipe el cultivo de la simpatía y del respeto, de la compasión productiva y de la bondad operante para todos aquellos que perdieron el cuerpo físico sin la deseada madurez espiritual. (18)

b) La oración durante la reunión mediúmnica

El Espiritismo aconseja el hábito de la oración antes y después de sus reuniones: Si el Espiritismo proclama su utilidad, no es por espíritu de sistema, sino porque la observación permitió constatar su eficacia y el modo de acción. (9)

Más allá de la acción puramente moral, el Espiritismo nos muestra en la oración un efecto de cierto modo material, resultante de la transmisión fluídica. En ciertas molestias su eficacia es constatada por la experiencia, así como por la teoría. (10)

Puede, pues, considerarse el rechazo de la oración, por parte de algunos creyentes en las manifestaciones espiritas, como una opinión aislada que puede unir a algunas individualidades, pero que jamás unirá a la mayoría. Sería un error imputar tal doctrina al Espiritismo, desde que él enseña positivamente lo contrario. En las reuniones espiritas la oración predispone al recogimiento, a la seriedad, condición indispensable, como se sabe, a las comunicaciones serias. Es decir que deban ser transformadas en asambleas religiosas? De ningún modo. El sentimiento religioso no es sinónimo de profesionalismo religioso; se debe incluso evitar lo que podría dar a las reuniones ese último carácter. (11)

Llegado el momento exacto en que la reunión tendrá comienzo, el orientador disminuirá el tenor de la iluminación y tomara la palabra, formulando la oración inicial.

Procurara, no obstante, ser preciso, no alargándose más de dos minutos.

Hay quien prefiere la oración decorada; es aconsejable que el dirigente ore con sus propias palabras, envolviendo al equipo en los sentimientos que le fluyen del alma.

La oración, en esas circunstancias, pide el mínimo de tiempo, ya que hay entidades en angustiada espera de socorro, en el aspecto de enfermo desesperado, reclamando medicación substancial. (20)

La oración final, proferida por el dirigente de la reunión (mediúmnica), obedecerá a la concisión y a la simplicidad. (21)

La oración tiene el poder de calmar al Espíritu comunicante desequilibrado, suministrándole fluidos saludables para su armonización intima.

El médium que busca refugio en la oración crea un ambiente, en torno de si, favorable al amparo espiritual, librándolo de la acción nociva de ciertos Espíritus inescrupulosos.

La mediumnidad, en el orden superior de la vida, estuvo siempre asociada a la oración, para convertirse en el instrumento de la obra iluminativa del mundo. (22)

Como la oración es la expresión más alta y más pura del pensamiento traza una vía fluídica, que permite a las Entidades del Espacio descender hasta nosotros y comunicarse; en Ios grupos constituye un medio favorable a la producción de fenómenos de orden elevado, al mismo tiempo que los preserva contra los malos Espíritus. (13)

El médium que desee servir en la siembra debe hacer de la oración su alimento diario, porque, cuanto más importante sea la tarea que esté ejecutando, mayor será el asedio que lo experimentara. (11)

c) La oración y el vampirismo espiritual *

(...) la oración es el más eficiente antídoto contra el vampirismo. La oración no es

Movimiento mecánico de labios, ni disco de fácil repetición en el aparato de la mente. Es vibración, energía, poder. La criatura que ora, movilizando las propias fuerzas, realiza trabajos de inexpresable significación. Semejante estado psíquico revela fuerzas ignoradas, revela nuestro origen divino y nos coloca en contacto con las fuentes superiores. Dentro de esa realización, el Espíritu, en cualquier forma, puede emitir rayos de espantoso poder. (23)

Constantemente cada uno de nosotros recibe trillones de rayos de variada orden y emitimos fuerzas que nos son peculiares y que van a actuar en el plano de la vida, a veces en regiones muy apartadas de nosotros.

En ese círculo de permuta incesante, los rayos divinos, expedidos por la oración santificadora, convirtiéndose en factores anticipados de cooperación eficiente y definitiva en la cura del cuerpo, en la renovación del alma e iluminación de la conciencia. Toda oración elevada es manantial de magnetismo creador y vivificante y toda criatura que cultiva la oración, con el debido equilibrio del sentimiento, se transforma, gradualmentr, en foco irradiante de energías de la Divinidad. (24)

* Vampirismo espiritual: forma de obsesión en que la entidad desencarnada se alimenta de Ios fluidos vitales del encarnado, desvitalizándolo.

FUENTES DE CONSULTAS

  1. KARDEC, Allan. Cualidad de la oración. El Evangelio Según el Espiritismo. Trad. De Guillon Ribeiro: FEB, 199. cap. XXVII, item 4, p. 370.
  2. ____ ítem 9, p. 373.
  3. ____ ítem 11, p. 374.
  4. ____ Colección de Oraciones Espiritas. Cap. XXVII, ítem 2, p. 387.
  5. ____ Pregunta 659, p. 319.
  6. ____ Pregunta 660, p. 319.
  7. ____Revista Espírita/Jornal de Estudios Psicológicos. 1864. Trad. De Julio Andréu Hijo. San Pablo: EDICEL, s/d, p. 6.
  8. ____ p.233.
  9. ____Revista Espírita/Jornal de Estudios Psicológicos. 1866. Trad. De Julio Andréu Hijo. San Pablo: EDICEL, s/d, p. 6.
  10. ____ p. 7.
  11. BACELLl, Carlos A. Sintonía. Mediumnidad y Doctrina. Por el Espíritu Odilón Fernández. Araras, SP: IDE, 1990, p. 56.
  12. DENIS, Léon. Práctica de la Mediumnidad. Espíritus y Médiums. Trad. De José Jorge. Rio de Janeiro, Centro Espirita Léon Denis, 1987, p. 55.
  13. PERALVA, Martins. Definiendo la Oración. Estudiando la Mediumnidad. 15. ed. Rio de Janeiro: FEB, 1991, p. 174-175.
  14. ____Eficacia de la oración. El Pensamiento de Emmanuel. 5. ed. Rio de Janeiro: FEB, 1994, p. 160.
  15. ____p. 161.
  16. SANTANA, Hernáni T. Oración. Correo entre Dos Mundos. Por Diversos Espíritus16.Rio de Janeiro: FEB, 1990, p. 131.
  17. SIMONETTI, Richard. Ante la Oración. La Voz del Monte. 4. ed. Rio de Janeiro: 17.FEB, 1991, p. 118-119.
  18. XAVIER, Francisco Cándido y VIEIRA, Waldo. Preparación para la Reunión, oración y Meditación. Desobsesión. Por el Espíritu André Luiz. 17. ed. Rio de Janeiro: FEB, 1997, p. 33.
  19.  _____Oración Inicial. Desobsesión. Por el Espíritu André Luiz. 17. ed. Rio de Janeiro: FEB, 1997, p. 117.
  20. ______Oración Final. Desobsesión. Por el Espíritu André Luiz. 17. ed. Rio de Janeiro: FEB, 1997, p. 197.
  21. ______En torno de la oración. Entre la Tierra y el Cielo. Por el Espíritu André Luiz. 5. ed. Rio de Janeiro: FEB, 1972, p. 10.
  22. ______Mediumnidad y Oración. Mecanismos de la Mediumnidad. Por el Espíritu André Luiz. 15. ed. Rio de Janeiro: FEB, 1997, p. 180.
  23. ______p. 62.
  24. ______p. 62-63.

FEDERACION ESPÍRITA BRASILENA

CURSO DE ESTUDIO Y EDUCACION DE LA MEDIUMNIDAD

PROGRAMA I  Módulo N°. 2

1º Parte: Fundamentación Espirita: introducción al Estudio de Ia  Mediumnidad.

Guía 4: La oración y su acción fluídica.

Niña en medio de campo de cereal mirando al cieo

 

 

¿QUÉ ES ORACION?

La oración es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en Él; es aproximarse a Él; es ponerse en comunicación con ÉL. Hay tres cosas que podemos hacer por medio de la oración: alabar, pedir y dar gracias." data-share-imageurl="">