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Dar al César lo que es del César - EESE

Denario

Dad al César lo que es del César

El Evangelio según el Espiritismo” Cap. XI, ítems 5 al 7.

OBJETIVOS

Analizamos la enseñanza contenida en la expresión: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios y esclarecemos el sentido que, en este texto, las palabras César y Dios asumen." data-share-imageurl="">

Dar al César lo que es del César - EESE

Denario

Dad al César lo que es del César

El Evangelio según el Espiritismo” Cap. XI, ítems 5 al 7.

OBJETIVOS

Analizamos la enseñanza contenida en la expresión: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios y esclarecemos el sentido que, en este texto, las palabras César y Dios asumen.

ÍTEM 5

5. "Un día, los fariseos se reunieron y decidieron ponerle una trampa a Jesús, para hacer que dijera algo malo. Mandaron a algunos de sus seguidores, junto con unos partidarios del rey Herodes, para que dijeran a Jesús: “Maestro, sabemos que siempre dices la verdad. Tú le enseñas a la gente que debe obedecer a Dios en todo. No te importa lo que digan los demás acerca de tus enseñanzas, porque tú no hablas para quedar bien con ellos. Dinos ahora qué opinas: ¿Está bien que le paguemos impuestos al emperador de Roma, o no?””

(Mateo 22:16-17; Marcos 12:14)

Los fariseos, junto con los partidarios del rey Herodes, no querían propiamente conocer la opinión de Jesús respecto al pagamiento de los tributos. Detrás de esta actitud escondían su verdadera intención: hacer que Jesús se traicionara con sus propias palabras y, así, tuviese contra él la autoridad romana.

También nos buscan, a veces, esos falsos interesados en la verdad. Vigilemos, portanto, para que nuestras palabras no sean utilizadas contra nosotros mismos.

Pero como Jesús conocía las malas intenciones que tenían, les dijo: “¡Hipócritas! ¿Por qué quieren ponerme una trampa? Muéstrenme una de las monedas que se usan para pagar el impuesto”. Entonces le trajeron una moneda de plata,”

(Mateo 22:18-19; Marcos 12:15)

Como en otras circunstancias, Jesús aprovechó el momento para, no sólo desenmascarar las intenciones maliciosas de aquellos que formularon la pregunta, sino también transmitir la enseñanza con el sello moral.

La superioridad moral de Jesús le permitía percibir lo que pasaba en lo íntimo de laspersonas.

“y Jesús les preguntó: “¿De quién es la imagen que está en la moneda? ¿De quién es el nombre que tiene escrito?” Ellos contestaron: “Del emperador romano”. Jesús les dijo: “Pues denle al emperador lo que es del emperador, y a Dios lo que es de Dios”.”

Los fariseos quedaron asombrados al escuchar la respuesta, y se fueron."

(Mateo 22:20-22; Marcos 12:16-17)

La verdadera enseñanza detrás de esa enseñanza es que el hombre debe atender las obligaciones pertenecientes a la vida material, respetando las leyes vigentes y honrando los compromisos asumidos, sin descuidar de cumplir la ley de Dios, a través del cultivo de los valores espirituales que conducen a la perfección.

Dar a César lo que es de césar significa atender las obligaciones que asumimos juntoa la sociedad de la cual formamos parte: ser padres delicados, buenos hermanos yciudadanos responsables.

Dar a Dios lo que es de Dios equivale a cumplir los preceptos divinos del amor y de lacaridad, indispensables para nuestro progreso moral y espiritual.

ÍTEM 6

6. “La cuestión propuesta a Jesús estaba motivada por las circunstancias que los judíos detestaban el tributo que les imponían los romanos, razón por la cual habían hecho del pago de ese tributo una cuestión religiosa. Habían formado un partido numeroso contrario al impuesto. Por consiguiente, el pago del tributo era para ellos un tema de irritante actualidad, sin lo cual no hubiera tenido ningún sentido la pregunta formulada a Jesús: “¿Nos está permitido pagar o dejar de pagar el tributo al César?”. Esta pregunta escondía una trampa, porque, según la respuesta que diera Jesús, los fariseos esperaban excitar en contra de él a la autoridad romana, o bien a los judíos disidentes. No obstante, “Jesús, que conocía la malicia de ellos”, eludió la dificultad impartiéndoles una lección de justicia, al decir que a cada uno debe dársele lo que le corresponde.

Jesús enseñó el principio de justicia y equilibrio que debe regir el comportamiento del verdadero cristiano ante de la vida, esclareciendo que es necesario atender las exigencias pasajeras, de orden material, sin olvidar las obligaciones para la elevación del espíritu.

Jesús nos dio una lección de justicia, al decir: “...a cada uno lo que le es debido”.

No se puede llegar a Dios sino cumpliendo las obligaciones para con nosotros mismos.

(VER EL LIBRO DE LOS ESPIRITUS, PREG. 873 A 875).

ÍTEM 7

7. “Esta máxima: “Dad al César lo que es del César”, no debe ser entendida de una manera restrictiva ni absoluta. Como todas las enseñanzas de Jesús, se trata de un principio general, resumido en una forma práctica y usual,  y deducido de una circunstancia particular. Ese  principio es la consecuencia de aquel otro según el cual debemos obrar, en relación con los demás, como quisiéramos que los demás obrasen en relación con nosotros. Condena todo perjuicio material y moral que se pueda causar al prójimo, toda violación de sus intereses. Prescribe el respeto a los derechos de cada uno, así como cada uno desea que se respeten los suyos. Se extiende al cumplimiento de los deberes contraídos para con los individuos en general.”

Para poner en práctica esta enseñanza de Jesús debemos cumplir con todos los deberes contraídos con la familia, la autoridad, las instituciones y la sociedad y observando el principio de fraternidad, según lo cual “debemos proceder con los otros como quisiéramos que los otros procedieran con nosotros”.

“Respeto a los derechos de cada uno, como cada uno desea que se respeten lossuyos.”

“Es condenable todo prejuicio material que se pueda causar a otro.

Para ejercitar en nuestro día a día la enseñanza “Dar a Dios lo que es de Dios” debemos observar los preceptos divinos de amor y caridad, que nos llevan a la reforma íntima y nos conducen al perfeccionamiento espiritual.

Para que cumplamos la Ley de Dios es necesario amar al prójimo y practicar lacaridad.

Para que nos elevemos espiritualmente necesitamos vivir en sociedad, al lado denuestro prójimo.

CONCLUSIÓN

Para cumplir el precepto ensenado por Jesús, Dar a César lo que es de César y a Dios, debemos no sólo respetar las leyes humanas cumpliendo nuestras obligaciones con la familia, las instituciones y la sociedad, como observar los preceptos divinos de amor y caridad, que nos posibilitan el progreso moral y espiritual.

FUENTES

KARDEC, Allan. El Evangelio según el Espiritismo. Cap. XI, Ítems 5 al 7.  

  1. KARDEC, Allan. Justicia y derechos naturales. El Libro de los Espíritus. Parte 3º, cap. XI, preg. 873 a 879.
  2. XAVIER, Francisco C. Nosotros y César; MENS. 102. Pan Nuestro. Por el espíritu Emmanuel.

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Dad al César lo que es del César

El Evangelio según el Espiritismo” Cap. XI, ítems 5 al 7.

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Analizamos la enseñanza contenida en la expresión: Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios y esclarecemos el sentido que, en este texto, las palabras César y Dios asumen." data-share-imageurl="">