Usted está aquí

La Oración - EEM

La oración

La Oración

OBJETIVOS:  

  • Identificar la importancia de la oración, al principio y al final de una reunión espírita.
  • Ejercitar la manera correcta de orar.

El ejercicio de la oración tiene por objeto conducir al médium principiante a incorporar a su formación doctrinaria el hábito saludable de orar, no sólo en las reuniones espíritas, sino en todos los momentos de su vida." data-share-imageurl="">

La Oración - EEM

La oración

La Oración

OBJETIVOS:  

  • Identificar la importancia de la oración, al principio y al final de una reunión espírita.
  • Ejercitar la manera correcta de orar.

El ejercicio de la oración tiene por objeto conducir al médium principiante a incorporar a su formación doctrinaria el hábito saludable de orar, no sólo en las reuniones espíritas, sino en todos los momentos de su vida.

Importancia y beneficios de la oración:

  1. Dar condiciones al médium iniciante de entender la importancia de la oración no sólo en las reuniones del Centro Espirita, sino en todos los instantes de la vida.
  2. Enseñarlo a orar, según las orientaciones preconizadas por la Doctrina Espírita.
  3. Mostrar cómo es posible armonizar la mente y los sentimientos por medio de la oración.

La importancia y la acción de la oración:

  • La oración aproxima al hombre al Altísimo; es el lazo de unión entre el Cielo y la Tierra: no lo olvidéis. ( 1)
  • Por la oración, el hombre obtiene el concurso de los buenos Espíritus, que corren a sustentarlo en sus buenas resoluciones inspirándole ideas sanas. Él adquiere, de ese modo, la fuerza moral necesaria para vencer las dificultades y volver al camino recto, si de este se apartó. Por ese medio, puede también desviar de sí los males que atraería por sus propias faltas. (2)
  • Está en el pensamiento el poder de la oración, que en nada depende ni de las palabras, ni del lugar, ni del momento en que sea hecha. Se puede, por tanto, orar en todas partes, y a cualquier hora, a solas y en compañía. (3)

La importancia y la necesidad de la oración al inicio y al término de una reunión espírita

  • ¿Por qué no iniciáis vuestras sesiones con una invocación general, una especie de plegaria que os facilite la concentración? Pues debéis saber que sin recogimiento sólo obtendréis comunicaciones frívolas. Los buenos

acuden únicamente a aquellos lugares donde se les evoca con fervor y sinceridad. Esto es lo que no se comprende suficientemente. Por tanto, a vosotros corresponde dar ejemplo, a vosotros que, si lo queréis, podréis llegar a ser uno de los pilares del nuevo edificio. (4)

  • La oración en común, tiene una acción más poderosa cuando todos aquellos que oran se asocian de corazón a un mismo pensamiento y tiene un mismo objeto, porque es como si muchos levantasen las voces juntas y unísonas, pero ¿qué importa estar unidos en gran número, si cada uno orase aisladamente y por su propia cuenta personal? Cien personas unidas pueden orar como egoístas, mientras que dos o tres, unidas en una común inspiración, rogarán como verdaderos hermanos en Dios, y su oración tendrá más poder que la de los otros cien. (7)
  • Formar, por tanto, un núcleo y entonces seréis fuertes. Si así lo hacéis, los
  • omalos Espíritus no os dominarán. (4)

La manera correcta de orar, según el Espiritismo

  • El primer deber de toda criatura humana, el primer acto que debe señalar para ella la vuelta a la vida activa de cada día, es la oración. Casi todos vosotros rezáis, pero ¡cuán pocos saben orar! (...) La oración del cristiano, del espírita, de cualquier culto que sea, debe ser hecha desde que el Espíritu ha vuelto a tomar el yugo de la carne; debe elevarse a los pies de la Majestad Divina con humildad, con profundidad, alentada por el reconocimiento de todos los bienes recibidos hasta el día, y por la noche que ha pasado, durante la cual os ha sido permitido, aunque sin saberlo vosotros, volver al lado de vuestros amigos, de vuestros guías, para que con su contacto os den más fuerza y perseverancia. Debe elevarse humilde a los pies del Señor, para recomendarle vuestra debilidad, pedirle su apoyo, su indulgencia y su misericordia. Debe ser profunda, porque vuestra alma es la que debe elevarse hacia el Creador, la que debe transfigurarse como Jesús en el monte Tabor, y volverse blanca y radiante de esperanza y amor. Vuestra oración debe encerrar la súplica de las gracias que os sean necesarias, pero de una necesidad real. (...) Pedirle que os conceda los bienes más preciosos de la paciencia, de la resignación y de la fe. (...) (9)
  • La oración sólo tiene valor por el pensamiento que se une a ella, y es imposible unir el pensamiento a lo que no se comprende, porque lo que no se comprende no puede conmover el corazón (...) Para que la oración conmueva, es preciso que cada palabra despierte una idea, y si no se comprende no puede despertar ninguna. Se repite como una simple fórmula, suponiéndole más o menos virtud según el número de veces
  • oque se repite. (8)
  • Evitar orar mucho, pues no es por la multitud de las palabras que seréis atendidos, sino por la sinceridad de la oración (6)
  • No creáis que baste que pronunciéis algunas palabras, para que los malos
  • oEspíritus se aparten (...) Su eficacia (la de la oración) reside en la sinceridad del sentimiento que la dicta; está, sobre todo, en la unanimidad de la intención, por cuanto aquél que no se le asocie de corazón no podrá beneficiarse de ella, ni hacer que los otros se beneficien. (5)
  • Cuando las personas estuvieran reunidas en oración, deben unirse mentalmente para transformarla en una única vibración de amor. Es lo que el Espíritu André Luiz nos esclarece, en la siguiente citación: "lsmália, en un gesto de indefinible delicadeza, comenzó a orar, acompañada por todos nosotros, en silencio, destacándose, no obstante, que le seguíamos la rogativa, frase por frase, atendiendo las recomendaciones de nuestro orientador, que aconsejó repetir, en pensamiento, cada expresión, a fin de imprimir el máximo ritmo y armonía al verbo, al son y a la idea, en una sola vibración." (10)

En síntesis, el Espiritismo nos esclarece que, para orar correctamente, la oración debe ser:

a) Humilde, simple, sincera, objetiva, inteligible, coherente con las reales necesidades individuales, y que hable al corazón.

b) Caracterizada por una súplica, un acto de alabanza o de gratitud al Padre Celestial.

       Observación: En la oración Padre Nuestro, enseñada por Jesús (Mateo, 6:9-13), están los tres aspectos señalados anteriormente: súplica, alabanza y gratitud.

c) Hecha, en cualquier momento, sin fórmulas preconcebidas, sino que pueda estampar espontaneidad y deseo de la criatura en unirse al Creador, a Jesús, a los buenos Espíritus.

d) Identificada como una vibración unísona, cuando sea proferida en público o en grupo.

 

FUENTES DE CONSULTAS

1. Kardec, Allan. Mi Reino no es de este Mundo. El Evangelio Según el Espiritismo. Trad. de Guillón Ribeiro. 116. ed. Río de Janeiro: FEB, 1999. cap. II. Ítem 8, p. 69.

2. Pedid y se os dará. Cap. XXVII. Ítem 11, p. 374

3. ítem 15, p. 377.

4. Disertaciones Espíritas. El Libro de los Médiums. Trad. de Guillón Ribeiro. 65. ed. Río de Janeiro: FEB, 1999. cap. XXXI. N. XVI, p. 465.

5. p. 467.

6. Cualidades de la Oración. Transmisión del Pensamiento. La Oración Según el Evangelio. 46. ed. Río de Janeiro: FEB, 2000. Ítem 4, p. 48.

7. Acción de la Oración. Transmisión del Pensamiento. Ítem 15, p. 56.

8. Oraciones Inteligibles. Ítem 17, p. 57.

9. Manera de Orar. Ítem 22, p. 62-63.

10. XAVlER, Francisco Cándido. La oración de Ismália. Los Mensajeros. Por el Espíritu André Luiz. 33 ed. Río de Janeiro: FEB, 1999. cap. 24, p. 130.

*   *   *

NEGOCIOS

“Y él les dijo: ¿Por qué no me procurabais? ¿No sabéis que me

conviene tratar de los negocios de mi Padre? (Lucas, 2:49)

El hombre del mundo está siempre preocupado por los negocios referentes a sus intereses efímeros.

Algunos pasan la existencia entera observando la cotización de las bolsas. Otros se absorben en el estudio de los mercados.

Los países tienen negocios internos y externos. En los servicios que les corresponde se utilizan maravillosas actividades de la inteligencia. Entre tanto, a pesar de su forma respetable, cuando son legítimas, todos esos movimientos son precarios y transitorios. Las bolsas más fuertes sufrirán crisis; el comercio del mundo es versátil y, a veces, ingrato.

Son muy raros los hombres que se consagran a sus intereses eternos. Frecuentemente, se acuerdan de eso, muy tarde, cuando el cuerpo preparase a morir. Sólo entonces, quiebran el olvido fatal.

No obstante, la criatura humana debería entender en la iluminación de sí misma el mejor negocio de la Tierra, por cuanto semejante operación representa el interés de la Providencia Divina, a nuestro respecto.

Dios permitió las transacciones en el planeta, para que aprendamos la fraternidad en las expresiones del cambio, dejó que se procesasen los negocios terrenos, de modo a enseñarnos, a través de ellos, cuál es el mayor de todos. Es por eso que el Maestro nos habla claramente, en las anotaciones de Lucas: - “¿No sabéis que me conviene tratar de los negocios de mi Padre?".

XAVIER, Francisco Cándido. Camino, Verdad y Vida. Por el Espíritu Emmanuel.

17. ed. Río de Janeiro: FEB, 1997, lección 27, p. 69-70.

 

La oración

La Oración

OBJETIVOS:  

  • Identificar la importancia de la oración, al principio y al final de una reunión espírita.
  • Ejercitar la manera correcta de orar.

El ejercicio de la oración tiene por objeto conducir al médium principiante a incorporar a su formación doctrinaria el hábito saludable de orar, no sólo en las reuniones espíritas, sino en todos los momentos de su vida." data-share-imageurl="">