Usted está aquí

Pruebas de la Existencia de Dios - ESDE

Pruebas de la Existencia de Dios

ESTUDIO SISTEMATIZADO DE LA DOCTRINA ESPÍRITA

Prog. II; UNIDAD 1: EXISTENCIA DE DIOS; SUBUNIDAD 1

OBJETIVO

-          Relatar la evolución de la idea de Dios a lo largo de la historia humana." data-share-imageurl="">

Pruebas de la Existencia de Dios - ESDE

cosmos

Pruebas de la Existencia de Dios

ESTUDIO SISTEMATIZADO DE LA DOCTRINA ESPÍRITA

Prog. II; UNIDAD 1: EXISTENCIA DE DIOS; SUBUNIDAD 1

OBJETIVO

-          Relatar la evolución de la idea de Dios a lo largo de la historia humana.

-          Identificar a Dios como Padre y Creador.

Síntesis

Allan Kardec colocó al principio de «El Libro de los Espíritus», un capítulo que trata exclusivamente de Dios. Con eso pretendió expresar que el Espiritismo se basa, en primer lugar, en la idea de un Ser Supremo.

Los Espíritus definieron a Dios como “(...) la Inteligencia Suprema, causa primera de todas las cosas.” (1) Mientras tanto, en ese conjunto inmenso de mundos y cosas que constituyen el Universo, es tal la grandeza, la magnitud y son tales el orden y la armonía, que todo eso, que está infinitamente por sobre la capacidad del hombre, solo puede ser atribuido a la omnipotencia creadora de un ser soberanamente inteligente y sabio, que es ineludiblemente el Creador de todo cuanto existe.

Sin embargo, Dios no puede ser percibido por el hombre en su divina esencia. Aún después de liberarse de los lazos corporales, disponiendo de facultades perceptivas menos materiales, el Espíritu imperfecto no puede tampoco percibir totalmente la naturaleza divina.

Puede, no obstante, el hombre, aun en la condición de relativa inferioridad en la que se encuentra, tener pruebas convincentes de que Dios existe, provenientes de dos diferentes caminos, que trascienden los de los sentidos: el de la razón y el del sentimiento.

Racionalmente, no es posible admitir un efecto sin causa. Contemplando el Universo inmenso, la extensión infinita del espacio, el orden, y la armonía a los que obedece la marcha de los innumerables mundos; contemplando además los seres de la naturaleza, los minerales con sus admirables formas cristalinas, el reino vegetal con su exuberancia y con una variedad de plantas casi infinitas, los animales con sus portes altivos o la fragancia de ciertas aves y las miríadas de insectos; sondeando también el mundo microscópico con incontables formas unicelulares, toda esta inmensidad, profusión y belleza nos obligan a creer en Dios, como causa ineludible. Pero si preferimos contemplar solamente lo que es nuestro cuerpo, ¡cuánta armonía descubriremos también en nuestro ropaje físico, en las funciones que se ejercen independientes de nuestra voluntad con un ritmo perfecto! En las maravillas que son nuestros sentidos; los ojos admirablemente dispuestos para recibir la luz reflejada en los cuerpos, condicionando en el plano físico la percepción de los objetos y de los colores; el oído, deliberadamente estructurado para la percepción de sonidos, melodías y grandiosas sinfonías; el olfato, el gusto, el tacto, son otros tantos sentidos que nos permiten tener información acerca de la naturaleza de las cosas. Toda esa perfección, la armonía de la creación de un ser supremamente inteligente y sabio, al cual llamamos Dios.

Por el sentimiento más que por el razonamiento, el hombre puede comprender la existencia de Dios. No obstante, existe en el hombre, desde el más primitivo hasta el más civilizado, la idea innata de la existencia de Dios. De manera que por sobre el razonamiento lógico, nos da prueba de la existencia de Dios la intuición que tenemos de Él. Y Jesús, al enseñarnos a orar, nos lo reveló como Padre: «Padre Nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre (…)»

Por lo tanto, el Espiritismo tiene en la existencia de Dios el más grande de sus principios, ubicado en la base misma de la Doctrina. Sin pretender dar al hombre el conocimiento de la naturaleza íntima de Dios, se permite argumentar que prueba su existencia la realidad palpitante y viva del Universo. Si este existe, ha de tener un divino autor.

« (…) La historia de la idea de Dios nos muestra que está siempre estuvo en relación con el grado de intelectualidad de los pueblos y de sus legisladores, correspondiendo a los movimientos civilizadores, a la poesía de los climas, a las razas, al florecimiento de los diferentes pueblos; en fin, a los progresos espirituales de la Humanidad. Si discurrimos por el curso de los tiempos, asistimos sucesivamente a los decaimientos y tergiversaciones de esa idea imperecedera que, fulgurante algunas veces y otras eclipsada, puede, sin embargo, ser siempre identificada en los acontecimientos de la Humanidad». (5)

Por los movimientos revolucionarios que gradualmente fueron transformando la mentalidad de la sociedad humana, a costa de las ideas, opiniones y conceptos emitidos por los sabios, filósofos, científicos o religiosos, podemos decir que si por un lado “la ignorancia había humanizado a Dios; la ciencia lo diviniza (…)”. (4)

« (…) En tiempos pasados, Dios fue hombre; hoy Dios es Dios . . . El Ser Supremo, creado a la imagen del hombre, hoy ve desvanecerse poco a poco esa imagen, sustituida por una realidad sin forma . . . En otros tiempos Júpiter empuñaba el rayo, Apolo conducía el Sol, Neptuno era el señor de los mares . . . En la idolatría de los budistas, Dios resucitaba un muerto sobre la tumba de un santo, hacía hablar al mudo, oír al sordo, crecer a una encina en una noche, emerger del agua a un ahogado . . . desvelaba al extático las zonas del tercer cielo, conservaba sano y salvo a un mártir en medio de las llamas; en un abrir y cerrar de ojos, transportaba a un predicador a cien leguas de distancia y derogaba, a cada momento, sus propias eternas leyes (…)

“La mayoría de los creyentes conceptúan a Dios como un superhombre que, lejos de nosotros, está sentado sobre nuestras cabezas, presidiendo nuestros actos (…)” (4)

En realidad, poco sabemos acerca de la naturaleza divina. « … Él no es el Varuna de los Arios, el Elim de los Egipcios, el Tien de los Chinos, el Ahura Mazda de los Persas, el Brama o Buda de los Indios, el Jehová de los Hebreos, el Zeus de los Griegos, el Júpiter de los Latinos, ni aquel a quien los pintores de la Edad Media entronizaron en la cúspide de los cielos.

“Nuestro Dios es un Dios todavía desconocido, como lo era para los Vedas y para los sabios del Areópago de Atenas…” (5) No obstante, en el estado evolutivo en el que nos encontramos podemos sentir “… que Dios no es una abstracción metafísica, un ideal que no existe, … No… Dios es una realidad actuante… (Él) nos esclarecerá con su luz, nos infundirá ánimo con su amor; extenderá sobre nosotros su alma inmensa, su alma rica de todas las perfecciones. Por Él y solamente en Él nos sentiremos felices y fuera de Él solo encontraremos oscuridad, incertidumbre, decepción, dolor y miseria moral. (...)” (3)

Tal es el concepto que nuestra inteligencia, en la fase evolutiva en que se encuentra, pueda formarse acerca de Dios.

Ideas principales

-          « (...) La historia de la idea de Dios nos muestra que ésta siempre estuvo en relación con el grado de intelectualidad de los pueblos y de sus legisladores, correspondiendo a los movimientos civilizadores, a la poesía de los climas, a las razas, al florecimiento de los diferentes pueblos: en fin, a los progresos espirituales de la Humanidad …» (5)

-          «… Por la obra se reconoce al autor (...) El poder de una inteligencia se juzga por sus obras. Como ningún ser humano puede crear lo que la naturaleza produce, la causa primaria es, por consiguiente, una inteligencia superior a la Humanidad (...)›› (2)

-          « (...) Dios es un ser vivo, sensible, consciente.- Dios es una realidad activa. Dios es nuestro Padre, nuestro conductor, nuestro mejor amigo.

-          « (…) Por Él y solamente en Él nos sentiremos felices y verdaderamente hermanos(...)» (3)

FUENTES

01. - KARDEC, Allan. El Libro de los Espíritus. Pregunta 01.

02. - Pregunta 09.

03. - DENIS, Léon. Acción de Dios en el Mundo y en la Historia. El Gran Enigma.

04. - FLAMMARION, Camille. Dios. Dios en la Naturaleza.

05. – Ídem 04

Pruebas de la Existencia de Dios

ESTUDIO SISTEMATIZADO DE LA DOCTRINA ESPÍRITA

Prog. II; UNIDAD 1: EXISTENCIA DE DIOS; SUBUNIDAD 1

OBJETIVO

-          Relatar la evolución de la idea de Dios a lo largo de la historia humana." data-share-imageurl="">